Qué son los contratos inteligentes

Los contratos inteligentes garantizan el cumplimiento de un acuerdo entre partes sin necesidad de intervención de terceros.

Aunque las criptodivisas con el Bitcoin a la cabeza son las que se llevan los titulares en los medios de comunicación masivos, lo cierto es que constituyen la punta del iceberg de todas las posibilidades que nos brinda la tecnología de cadena de bloques (Blockchain). En este post veremos que son los contratos inteligentes

En un artículo anterior habíamos hablado de DeFi 2.0 y algunas de las propuestas que ofrece tanto a los inversores como a quienes necesitan financiamiento. Ninguna de ellas sería posible sin la existencia de un medio de registrar los compromisos de una forma menos burocrática que los instrumentos de la economía tradicional.

Qué es la tecnología de cadena de bloques (Blockchain)

Dado que este es un artículo introductorio puede ser necesario para algunos lectores conocer qué es la cadena de bloques. Quienes tengan el concepto claro pueden saltarse la explicación que sigue e ir al siguiente apartado.

Podemos definir a blockchain como una red en la que las transacciones se registran en cada uno de los nodos actuando como un libro mayor distribuido. Cada una de las transacciones se almacenan en bloques conectados entre sí por sellos criptográficos. Estos sellos se crean con la información del último bloque y el sello criptográfico del bloque anterior. Cualquier modificación implicaría en la práctica la modificación del sello criptográfico por lo que sería inmediatamente detectada.

La tecnología de cadena de bloques es una herramienta muy útil para el registro de transacciones.

Aunque el uso más conocido de la tecnología de cadena de bloques es el intercambio de criptodivisas, resulta una herramienta más eficaz para el registro de transacciones que los libros contables tradicionales. También sirve para la automatización de acuerdos basados en condiciones si/cuando/entonces.

Qué son los contratos inteligentes

Los contratos inteligentes son programas almacenados en una cadena de bloques que ejecutan una acción al cumplirse las condiciones determinadas previamente. Sirven para garantizar a los participantes de un acuerdo el cumplimiento de este sin tener que recurrir a mecanismos de arbitraje en caso de incumplimiento ni tener que esperar por la contraprestación una vez cumplida la primera parte. Un segundo uso es el de la automatización del flujo de trabajo dado que la siguiente etapa se puede poner en marcha sin intervención humana una vez se haya cumplido la anterior.

Cómo funcionan los contratos inteligentes

Los contratos inteligentes son declaraciones del tipo si/cuándo/entonces expresadas en un código ejecutado por los ordenadores que integran la red de cadena de bloques. Estos ordenadores comprueban que las condiciones establecidas se cumplieron y entonces ejecutan el resto del programa. Los mismos ordenadores se encargan de registrar en la cadena de bloques el cumplimiento de todo lo establecido en el contrato. Solo las partes pueden ver el resultado y ninguna puede hacer modificaciones hasta la finalización de este.

Para establecer los términos del contrato los participantes deben determinar cómo se representarán las transacciones y sus datos en la cadena de bloques estableciendo tantas reglas si/cuando/entonces sean necesarias para esto. También es posible establecer un marco para la resolución de disputas

Para convertir estas estipulaciones en código se puede contratar a un desarrollador o utilizar diferentes plantillas o herramientas web que ofrecen distintos proveedores.

Los contratos inteligentes permiten ejecutar un acuerdo entre partes eliminando burocracia y reduciendo costos.

Para poner en marcha un contrato inteligente, las partes deben determinar cuáles serán las condiciones que deben cumplirse para que se concrete la operación.

Ventajas de los contratos inteligentes

  • Rapidez: Los contratos se ejecutan sin interrupciones dado que una vez que se cumplen las condiciones se pone en marcha la contraprestación.
  • Menos burocracia: No se requiere registro en papel ni de las condiciones del contrato ni de su cumplimiento.
  • Menos errores: Dado que los seres humanos solo intervienen en ella establecimiento de las condiciones del contrato y la programación del código se disminuye la posibilidad de que haya errores de interpretación o de registración de los resultados.
  • Seguridad: Debido a que el contrato queda almacenado en la cadena de bloques es imposible para una de las partes u otra persona adulterar los términos. Esto es porque, en la cadena de bloques cada registro está asociado al registro anterior y posterior y todo está distribuido por todos los eslabones de la cadena, por lo que para alterar un registro debería ser posible alterar todos los registros en todos los equipos de la red
  • Privacidad:  Los registros en la cadena de bloques están cifrados lo que impide que nadie ajeno al contrato pueda acceder a ellos.
  • Economía: El uso de contratos inteligentes reduce los costos ya que no hay que contratar intermediarios ni personas encargadas de controlar el cumplimiento. También se reduce el uso de papel y la necesidad de espacio de archivo.

Uso en la economía tradicional

El uso de los contratos inteligentes no se limita a transacciones de la cadena de bloques también puede usarse en operaciones tradicionales. Para esto las partes recurren a los llamados “Oráculos”, estas son fuentes de información externa que le brinda al programa encargado de ejecutar el contrato los datos para saber si se cumplieron las condiciones preestablecidas.


El contenido del artículo se adhiere a nuestros principios de ética editorial. Para notificar un error pincha aquí.

Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*